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Audiovisual

Contrataste una productora para no coordinar tú el rodaje

Ierònne ·

Una queja real, documentada en reseñas de clientes de producción audiovisual, describe algo que suena contradictorio: el proyecto salió caro para el valor recibido, y además implicó "bastante ida y vuelta y esfuerzo" de parte del propio cliente. En otras palabras, pagó por un servicio completo y terminó haciendo trabajo de coordinación él mismo.

Esto pasa más seguido de lo que debería. Alguien contrata una producción audiovisual precisamente para no tener que pensar en locaciones, cronograma, equipo técnico o logística del día de grabación. Cuando la productora no absorbe esa parte del trabajo, el cliente termina resolviendo cosas que nunca debió tener que resolver: coordinar horarios entre varias personas, conseguir permisos, definir detalles técnicos que no son su especialidad.

Otro patrón real, esta vez del lado del set: un equipo de filmación que se sintió poco profesional en el día de grabación, con dirección creativa mínima. El cliente estaba ahí, pagando, pero sin nadie realmente al mando de las decisiones creativas en el momento en que importaban.

Antes de contratar una producción, vale la pena preguntar explícitamente quién coordina qué: quién arma el cronograma detallado, quién dirige en el set, quién es el punto de contacto si algo cambia el día de la grabación. Si la respuesta es vaga, es una señal de que ese trabajo probablemente vas a terminar haciéndolo tú.

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