Un equipo que trata cada proyecto como si fuera el único que tiene.
Historia
Ierònne nació de una frustración real. Antes de existir como estudio, cotizamos servicios muchas veces, dentro y fuera de nuestra industria, y el trato casi siempre era el mismo: impersonal, una reunión más del día. Cotizaciones con el nombre de otro cliente sin corregir, un logo puesto torcido porque nadie lo revisó antes de enviarlo, necesidades distintas metidas en el mismo paquete de siempre, como si cualquier proyecto pudiera resolverse con una plantilla.
Abrimos Ierònne para que eso no le pasara a nadie más. Cada proyecto se trata de forma individual, con el mismo cuidado que nos hubiera gustado recibir cuando estábamos del otro lado, buscando a alguien que se tomara el tiempo de entender lo que de verdad necesitábamos.
Cómo pensamos el trabajo
No vendemos la misma plantilla genérica a todos los clientes ni acumulamos cuentas solo por facturar más. Entendemos el contexto real de cada proyecto, lo hacemos propio, y buscamos que quien nos contrata sienta que entendimos exactamente lo que necesitaba.
Te entendemos, después ejecutamos
Lo que nos pasó a nosotros antes de abrir Ierònne no es un caso aislado. Es un patrón real y documentado: cuentas de proveedores que rotan cada mes y nunca llegan a conocer el negocio del cliente, equipos que se equivocan de nombre en plena reunión, atención que se siente genérica desde el primer contacto.
En cada proyecto nuevo tratamos de ponernos del otro lado: si nosotros estuviéramos buscando ayuda, ¿qué necesitaríamos sentir para confiar? Empezamos por ahí, en vez de por la plantilla que ya tenemos lista. Entendemos primero, ejecutamos después.
Dónde trabajamos
Con base en Bogotá, Colombia, pero sin límite geográfico: ya hemos trabajado con clientes fuera del país, como Rigatonni, en Buenos Aires, Argentina.